Chichén Itzá es la más famosa de todas las grandes ciudades mayas. Esto es algo irónico, ya que sus estructuras más famosas no tienen una arquitectura maya clásica típica pero muestran fuertes influencias de otras civilizaciones del centro de México. También es la más desarrollada de las muchas ruinas mayas. La combinación de monumentos de escala subvención y el cálculo astronómico exacto hace que los misteriosos edificios de Chichen Itza realmente sorprendentes. En el presente artículo compartiremos sus principales atracciones turísticas . 

Templo de las Calaveras

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Junto con el Gran Juego de Pelota está el Tzompantli (Templo de las Calaveras), uno de los templos más espeluznantes en Chichén. Es una plataforma cubierta por todos sus lados con hileras de cráneos tallados. Otras plataformas similares se encuentran en el centro de México, como el Tenochtitlan. Las cabezas de las víctimas de los sacrificios eran exhibidas aquí, junto con los de los jugadores que perdieran el juego de pelota (ver abajo)

Juego de la Pelota

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Chichén Itzá contiene no menos de 8 juegos de pelota, pero la bola de la corte principal es la más impresionante. Con dimensiones de  166 por 68 metros (545 x 223 pies) es el  juego de pelota más grande en Mesoamérica. Se creada en 864 DC y es radicalmente diferente a cualquier otro juego de pelota maya, que son más pequeñas.. Las dos paredes verticales de la bola de la corte principal son 12 metros (39 pies) de altura con aros tallados con entrelazando serpientes en el centro de cada pared. Ambas paredes están talladas con escenas que muestran los equipos de jugadores de pelota. Un panel muestra a un jugador sin cabeza de rodillas con el disparo de la sangre de su cuello, mientras que otro jugador tiene la cabeza.

El Caracol

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El Caracol u Observatorio es un edificio circular en una gran plataforma cuadrada que data de alrededor de 906 DC. Probablemente fue un antiguo observatorio maya con las puertas y ventanas alineadas a eventos astronómicos, especialmente alrededor de la trayectoria de Venus. Desde dicha torre de los mayas pudieron ver el cielo por encima de la vegetación y sin ningún tipo de obstrucción. El nombre en español que significa «caracol», se refiere a la escalera de caracol de piedra en el interior.

El Templo de los Guerreros

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El Templo de los Guerreros es una gran pirámide escalonada que lleva el nombre de las columnas talladas que rodean representando a guerreros. Este templo es similar al Templo B en la capital tolteca de Tula, e indica alguna forma de contacto cultural entre las dos regiones. El que está en Chichén Itzá, sin embargo, es mucho más grande. En la parte superior de la escalera en la cima del templo se encuentra Chac Mool, una estatua que representa a una figura reclinada apoyándose en sus codos con un plato o un disco sobre su estómago.

A lo largo de la pared sur del Templo de los Guerreros existe una serie de columnas expuestas. Cuando Chichén Itzá fue habitada éstos habrían apoyado un amplio sistema de techo. Las columnas están secciones en 3 partes distintas: un grupo oeste, que se extiende a las líneas del frente del Templo de los Guerreros; un grupo del norte, que se extiende a lo largo de la pared sur del Templo que contiene pilares con tallas de soldados en bajorrelieve; y un grupo nordeste, que al parecer formó un pequeño templo en la esquina sureste del Templo de los Guerreros.

El Templo de Kukulkan

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Situado en el centro de un patio abierto se encuentra el Templo de Kukulcán, también conocido como El Castillo. Dedicado al dios serpiente emplumada Quetzalcóatl, éste es el monumento más famoso de Chichén Itzá. En el equinoccio de primavera y el otoño, en la salida y la puesta del sol, de la esquina de la pirámide proyecta una sombra en la forma de una serpiente, que representa al dios Quetzalcóatl. A medida que el sol se mueve, la serpiente desciende lentamente en la tierra.

El templo contiene muchas referencias importantes al calendario maya. Cada uno de los cuatro lados de El Castillo cuenta con 91 escalones que, cuando se suman y que incluye la plataforma del templo, es igual a los 365 días del año solar. Cada una de las nueve terrazas se dividen en dos, lo que hace que el 18, que simboliza el número de meses en el calendario Maya. Las terrazas contienen un total de 52 paneles, en referencia al ciclo de 52 años cuando tanto los calendarios solar y religiosos convergen.

 

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